martes, 22 de diciembre de 2009

Flamencos




Siempre Viva, Armeria

Alfilerillo


Bahia de Octubre


Pinturas de la Bahia Redonda



desde el símbolo hasta el naturalismo extremo. conocer para amar.amar para conocer.
describir lleva un tiempo, un recorrido al intersticio de una flor, un trayecto a la búsqueda del ultra tono de la meseta en esa hora exacta,son las tareas del pintor los caminos en la paleta, la pincelada o una caminata donde vuelan y se nutren los pensamientos. recorridos que se materializan en capas. que dejan marcas superpuestas de texturas, huellas del paso del coleccionista naturalista, quien busca los infinitos reflejos de su ser en los elementos de un paisaje, desde la mas mínima flor hasta la expansión de la luz.

Pintar para Conocer













Conocer un lugar, ser parte de èl , lleva tiempo....tomar nota exahustivamente de cada flor, cada ave, cada tono, semitono, ultratono de la bahia redonda. y luego interpretar y cotejar las interpretaciones nuevamente con el entorno disparador.





Elegir un lugar y encontrar una parte del alma en las vetas de una piedra milenaria, o un significado gràfico, de el propio ser en los elementos del paisaje, en el cuerpo complejo de una florecilla  mínima,mandala ,meditador.





Mirarse en el paisaje, como un espejo orgánico que crece y decrece en la vastedad del cosmos.





Conocer el ala, el vuelo, los trayectos, las horas del día, las temperaturas.





Amar hasta el minimo detalle.